Toma nota: cómo proteger las manos en condiciones de frío y humedad
Cuando llega el invierno, las condiciones en la obra cambian, y tu EPP también debería adaptarse. El frío plantea nuevos retos de seguridad, y uno de los más ignorados es el agarre. Si una herramienta se te resbala de la mano o pierdes el agarre en una escalera, puedes sufrir lesiones graves.
Unos guantes adecuados pueden evitarlo.
En este artículo, veremos cómo el frío y la humedad afectan al agarre, y qué tipos de recubrimientos para guantes son los más adecuados para ayudar a los trabajadores a mantener el control en condiciones de humedad o hielo.
Cómo afectan el frío y la humedad al agarre
La exposición a temperaturas bajas afecta al funcionamiento de las manos. A medida que bajan las temperaturas, el cuerpo reduce la circulación en los dedos, lo que hace que se sientan rígidos y menos sensibles.

Pero no solo las manos se ven afectadas: el frío y la humedad también influyen en el rendimiento de los guantes. Los recubrimientos de los guantes que dan sensación de seguridad cuando hace tiempo seco pueden volverse resbaladizos o rígidos en condiciones de humedad y heladas. Además, los guantes mojados pierden el aislamiento más rápido, lo que hace que las manos se enfríen más, que los tiempos de reacción sean más lentos y, en definitiva, que tengas menos control.
Por eso los guantes de invierno tienen que cumplir bien dos funciones: mantener las manos calientes y tener un revestimiento que garantice un buen agarre en condiciones de frío y humedad.
Echemos un vistazo más de cerca a los recubrimientos para guantes que mejor funcionan en estos entornos.
Cómo elegir el revestimiento adecuado para los guantes en condiciones de frío
No todos los recubrimientos se comportan igual cuando hace frío o llueve, así que es importante saber cómo se comporta cada uno cuando bajan las temperaturas.

Látex
Está fabricado con caucho natural, por lo que se mantiene flexible cuando hace frío y ofrece un agarre excelente, sobre todo en superficies húmedas. Ideal para la manipulación general de materiales.

Nitrilo
Un caucho sintético que destaca en condiciones de superficie aceitosa, mojada o abrasiva. Cuando está formulado para el frío, aguanta bien y mantiene la tracción.

Poliuretano (PU)
El recubrimiento de PU, ligero y que te da mucha destreza, es ideal para trabajos de precisión, pero no funciona tan bien en condiciones de mucha humedad o con temperaturas bajo cero.
En todos los tipos de recubrimiento, un acabado texturizado puede mejorar notablemente el agarre en condiciones invernales. La textura aumenta la superficie de contacto, lo que ayuda a que los guantes mantengan la tracción sobre superficies mojadas, heladas o resbaladizas.
Además de los recubrimientos, ¿qué más importa?
El revestimiento de los guantes es clave para el agarre, pero elegir los guantes de invierno adecuados también implica tener en cuenta cómo el resto del guante contribuye a la comodidad y al control.
- Aislamiento: Los trabajadores necesitan poder mover los dedos con libertad. Si el aislamiento es demasiado grueso, limita el movimiento; si es demasiado ligero, las manos se enfrían y pierden destreza, lo que en ambos casos reduce el agarre. Si quieres saber más sobre el aislamiento en los guantes de invierno, échale un vistazo a nuestro blog sobre guantes resistentes al frío.
- Ajuste: No subestimes la importancia del ajuste. Un guante demasiado apretado puede restringir la circulación y comprimir el aislamiento, lo que reduce su eficacia, mientras que uno demasiado holgado disminuirá la precisión del agarre. Si no estás seguro de qué talla elegir, echa un vistazo a nuestra guía de tallas de guantes para que elijas el ajuste adecuado.

Además de los guantes, las prácticas cotidianas también influyen en cómo se mantiene el agarre en condiciones invernales. Ten en cuenta las siguientes prácticas en el lugar de trabajo:
- Anima a hacer pausas regulares para calentar y recuperar la flexibilidad de las manos. Fomenta que se hagan estiramientos rápidos o flexiones de las manos durante los momentos de descanso para mantener la circulación.
- Ten siempre unos guantes de repuesto a mano. Los guantes mojados reducen rápidamente el agarre y disminuyen el aislamiento.
- Revisa las herramientas y los guantes antes de usarlos. Antes de cada turno o tarea, comprueba que los mangos de las herramientas no tengan hielo, escarcha ni humedad. El revestimiento de los guantes debe estar limpio e intacto. Las palmas brillantes, lisas o desgastadas debilitan tu agarre.
- Adapta la técnica de trabajo según sea necesario. Cuando hace frío, los movimientos se ralentizan. Anima a los trabajadores a agarrar con las dos manos al levantar objetos o manejar maquinaria, y a tener especial cuidado al trabajar en altura o sobre superficies resbaladizas.
El agarre es una característica de seguridad, no un extra
El invierno trae consigo unas condiciones que hacen que sea más difícil mantener el agarre. Unos guantes adecuados pueden ayudarte a mantener el control, pero tienen que adaptarse al entorno en el que trabaja tu equipo.
Tómate un momento para evaluar los guantes que usas ahora. ¿Son adecuados para condiciones de frío y humedad? ¿Se están retirando los modelos desgastados? ¿Saben los trabajadores qué factores afectan al agarre? Unos pequeños ajustes en la elección de los guantes pueden hacer que las tareas de invierno sean más seguras y fáciles de realizar.
